Por: Sergio Osorio
28 de febrero de 2025

Open Insurance: La Nueva Frontera de la Innovación Financiera

Por: Juan David Vergara Melo

Por: Juan David Vergara Melo

La industria financiera y aseguradora está experimentando una transformación sin precedentes con la llegada del Open Insurance y las finanzas abiertas, un cambio que va mucho más allá de una simple evolución tecnológica. Este nuevo paradigma representa una redefinición fundamental de cómo se manejan y comparten los datos financieros, colocando al cliente en el centro de todas las decisiones.

El concepto de finanzas abiertas, que comenzó principalmente en el sector bancario, está expandiéndose rápidamente hacia el mundo de los seguros. Esta expansión no es casual: responde a una necesidad creciente de mayor transparencia, personalización y eficiencia en los servicios financieros. En Colombia, por ejemplo, la transición desde un esquema voluntario hacia uno obligatorio marca un punto de inflexión en la región latinoamericana, estableciendo un precedente importante para otros países.

Desde una perspectiva técnica, el proyecto de decreto presentado por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público establece un marco normativo integral para el sistema de finanzas abiertas en Colombia. La regulación define específicamente cinco actores clave en el ecosistema: proveedores de datos, terceros receptores, iniciadores de pago, proveedores de servicios de acceso y terceros de confianza. El decreto establece un esquema de gobernanza público-privado, donde la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) actúa como autoridad decisoria y secretaría técnica, con la facultad de expedir y actualizar los estándares técnicos obligatorios. Un aspecto crucial es la creación de un directorio de participantes administrado por la SFC, que contendrá módulos específicos para proveedores de datos, receptores y terceros de confianza. El decreto también aborda el aspecto económico, permitiendo a los proveedores de datos cobrar tarifas de acceso, aunque estas deben limitarse estrictamente a cubrir los costos operativos del intercambio de datos. La implementación seguirá un cronograma gradual: los bancos tendrán 6 meses para adaptarse tras la definición de estándares, mientras que las aseguradoras y otras entidades dispondrán de 12 meses. La SFC tiene un plazo de 12 meses desde la publicación del decreto para poner en funcionamiento la totalidad del sistema. Un elemento distintivo es la designación exclusiva de las entidades administradoras del sistema de pago de bajo valor como terceros de confianza, encargados de verificar el cumplimiento de requisitos para participantes no vigilados por la SFC.

Los beneficios potenciales son significativos. Para los consumidores, significa mayor control sobre sus datos personales y acceso a productos más personalizados. Para las aseguradoras y entidades financieras, representa una oportunidad para innovar en sus productos y servicios, desarrollar nuevos modelos de negocio y mejorar su eficiencia operativa. La industria en su conjunto se beneficia de una mayor competencia y transparencia.

Sin embargo, este camino hacia la apertura no está exento de desafíos. La seguridad de los datos emerge como una preocupación principal, junto con la necesidad de establecer estándares técnicos comunes y protocolos de seguridad robustos. Las entidades reguladoras, como la Superintendencia Financiera en Colombia, juegan un papel crucial en equilibrar la innovación con la protección del consumidor.

Para América Latina, esta transformación representa una oportunidad única para aumentar la penetración de seguros y servicios financieros. Con un mercado potencial estimado en 150,000 millones de dólares sin asegurar, el Open Insurance podría ser el catalizador que impulse la inclusión financiera en la región.

La implementación exitosa de estos sistemas requerirá una colaboración sin precedentes entre reguladores, instituciones financieras, aseguradoras y empresas tecnológicas. Los próximos años serán cruciales para establecer los cimientos de este nuevo ecosistema, con proyecciones que sugieren una consolidación completa hacia 2027-2028.

El futuro del sector financiero y asegurador está claramente orientado hacia la apertura y la interconexión. El éxito de esta transformación dependerá de la capacidad de los diferentes actores para adaptarse, innovar y, sobre todo, mantener al cliente en el centro de todas sus decisiones. El Open Insurance no es solo una tendencia tecnológica: es una redefinición fundamental de cómo entendemos y operamos los servicios financieros en el siglo XXI.

Foto tomada de: https://www.flickr.com/photos/money-transfers/32190820722/